Un
buen candidato a la presidencia de un país sudamericano, se le detectó que
había incurrido en plagio de sus tesis para obtener los grados académicos de
maestría y doctorado.
Viéndose acorralado por las preguntas de los periodistas,
dijo muy tranquilo que lo realizado “No fue Plagio, sino Copia”. Fue más
explicativo y convincente que Cantinflas, el también dueño de universidades, no
sabía cómo justificarse.
Vivimos en días de mentiras por doquier, como
creyentes en Dios estamos aquí para ser originales y marcar la diferencia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario