Un hombre de nombre Caín, puso
fin a la vida de su hermano Abel.
El móvil de este cruento asesinato habría
sido por envidia, puesto que el asesinado hizo una mejor y digna ofrenda a
Dios, mientras que el asesino no dio lo bueno.
El amor entre los hermanos
siempre debe perdurar a pesar de todo.
Por: Ricardo David Pinillos Trinidad
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